Conclusión
El cortisol, producido por las glándulas suprarrenales, es esencial para la respuesta del cuerpo al estrés. Sin embargo, niveles crónicamente elevados pueden alterar el metabolismo, suprimir el sistema inmunológico y afectar negativamente la función cerebral y el estado de ánimo. La acción sinérgica del zinc y el selenio constituye una de las defensas más importantes frente al estrés crónico y los desequilibrios hormonales. La suplementación combinada con micronutrientes clave ha demostrado potencial real para modular las respuestas al estrés y reducir los niveles de cortisol. El zinc influye directamente en la vía de señalización y la expresión de proteínas de homeostasis mineral reguladas por el cortisol (Hogstrand et al., 2008), mientras que la combinación zinc-selenio en pacientes con VIH mostró mejoras en composición corporal e inmunidad (Osuna-Padilla et al., 2024). El cortisol, el zinc y el selenio están intrínsecamente ligados en la regulación del estrés, la protección celular y el mantenimiento de la homeostasis. Su equilibrio es la base de una salud integral. Dra. Vivian Mazorra
